La heladera, el aire, las luces y los equipos toman la energía solar antes que la de la red.
Cada kWh propio es un kWh que la distribuidora no te factura.
Por eso los consumos diurnos —comercios, oficinas, bombeo, refrigeración— son los que mejor
amortizan el equipo.
Dimensionamos según tu curva de consumo real